Matrix del Barranco

05 de novembro 2025

Dentro del escenario matrix se encuentra el presidente de la Nación, el dueño de las excavadoras, de los pontoneros, de los buzos, de los bulldozers, de los soldados y de los ingenieros

En ese cine de juegos de artificio en el que una bala cruza la escena en dirección al espectador y todos los figurantes inician una contorsión a cámara lenta para evitar la trayectoria del proyectil, se conforma el daguerrotipo moral en el que van quedando atrapados todos los que apretaron el gatillo en el Barranco del Poyo y en todos los barrancos del levante en octubre de 2024.

El primero que quiere escapar del origen del tiro tiene la más directa y estricta responsabilidad y lo encontramos sentado en un despacho. Apretó el gatillo mientras se asienta sobre la máxima obligación en relación con los caudales de agua de las comarcas levantinas: el director de la Confederación Hidrográfica, el más directo responsable en registrar caudales. Entre las obligaciones de la CH está la de contar los metros cúbicos por segundo que van pasando por determinado punto. Los que van pasando por el comienzo del Barranco del Poyo, por ejemplo.

Hacia cualquier sitio donde se mire las instituciones están colonizadas, también las técnicas, y al frente de las confederaciones hidrográficas el psoe y el jodierno tienen a susodichos: el presidente de la CH del Júcar parece que se significó en su trayectoria, no por realizar infraestructuras hidrológicas con las que establecer la previsión de aquello que va a suceder un año u otro con total seguridad, sino que con el dispendio del dinero de los ciudadanos se orientaba más bien a la Cosa Nostra cultural: impulsaba debates sobre Franco, sobre ética -qué jartá- y patrocinaba obras de teatro. Primer fantasma.

Su responsable era la ministra Teresa Ribera, vestida también con el jubón y que ni se enteró de que en uno de sus departamentos -y no en uno cualquiera- se había producido un disparo mortal. Pero la ministra no perdía el tiempo en la trayectoria de proyectil alguno, sino que su dedicación más importante estaba en repasar una vez más el decimonono manual del IPCC sobre el cambio del clima climático que casi tenía a punto saberlo de memoria. Hoy, desde su puesto en la UE, entrega fabulosas cantidades de dinero de todos los ciudadanos a los países miembros para que financien plantas nucleares. Ha pasado de los molinillos -y de no limpiar la maleza de los barrancos porque destrozaba el planeta- a la tecnología nuclear en un santiamén. En cualquier caso, la responsable máxima de las confederaciones hidrográficas tampoco estaba para poner en el centro de sus decisiones a los ciudadanos, eran otras sus preferencias que le dictaba su ideología y podemos imaginarnos la cantidad de supervisión existente. Mientras crece el espanto ya tenemos dos para la santa compaña.

Ahora llega el presidente de los valencianos. Y todo su gobierno, porque ninguno de sus integrantes lo llamó para decirle que la gente se estaba ahogando. Ninguno. Y no es que se tenga que ir ¡¡¡desde el minuto uno señor Feijoo!!! el presidente, se tuvo y se tiene que ir todo el gobierno, dimitir y convocar elecciones. Hoy aún no se sabe qué hacía este individuo -y todos, desde el presidente de la Nación hacia abajo- en las horas en las que los ciudadanos se morían arrastrados por los torrentes. Dicen que estaba con una periodista, la elegida para dirigir la televisión valenciana. (Es decir, era la persona encargada por el cacique político de turno para poner los medios públicos de comunicación a su servicio: informar únicamente de aquello que convenga al poder político. Nuestra democracia no debería soportar ni un minuto más que la Política tenga a su completa disposición periodistas de prensa, radio, tv y redes con el objetivo máximo de controlar y orientar la información, no hay otra manera de decirlo: manipular la información. En pleno siglo XXI contamos con una de las cacicadas más alucinantes que el Bienestar del Estado mantiene sobre la chepa de la ciudadanía: ¡privatización de todos los medios públicos!). Y, por otro lado, el presidente de la oposición desde que salió por el Padornelo para la meseta mantiene una hipotensión que tiene muchas papeletas de que le va a birlar las elecciones: la memoria de tantos que han muerto y la de todas sus familias exigen que ese presidente de los valencianos y su gobierno en pleno se vayan ya, pasando previamente por los juzgados junto con la santa compaña. A la calle.

Dentro del escenario matrix se encuentra el presidente de la Nación, el dueño de las excavadoras, de los pontoneros, de los buzos, de los bulldozers, de los soldados y de los ingenieros. Puesto en el balcón observa a los valencianos que pierden su vida arrastrados por la riada y exclama: si queréis ayuda, pedirla. No hay parangón posible: si el presidente valenciano tiene que irse desde el minuto uno, el presidente de todos los españoles tiene que preguntarnos si estamos de acuerdo con su pose en el balcón. A la calle, majadero.

Hace un par de semanas hubo una "pequeña" dana en Ibiza. La sede de la UME para Levante está en Valencia: la presidenta de Baleares solicitó a la UME el desplazamiento inmediato de soldados para ayudar. ¿A que no saben ustedes cómo se trasladó la UME a Ibiza? La presidenta tuvo que contratar uno de los barcos que hacen la ruta a las islas para que los soldados se desplazaran en tiempo y forma, ¡y a su coste! ¿Se ha transformado el Estado en un enemigo? Mientras el ciudadano exige decisiones rápidas y contundentes, desde el Bienestar del Estado le ofrecen dejadez sectaria rodeada de propaganda y tuits. Toda la burocracia política que gobierna se manifiesta sectariamente en todas y cada una de las ocasiones en que se necesita: entre optar por tener a los ciudadanos como centro absoluto de su gestión el psoe ha elegido actuar -o no actuar- pero siempre dependiendo de las ventajas políticas del relato que se componga, independientemente de la gravedad extraordinaria de lo que suceda. Tal como dijo el presidente lo que construye el psoe son muros, y a ello está dedicada toda su acción. Sea lo que sea que haga o no haga el jodierno y sus partidos está inmediatamente defendido con información sesgada, rasgada y molida por el gran aparato de propaganda a su servicio que comienza por los medios de comunicación públicos: TVE, Rne... ¡¡¡propiedad de todos los españoles!!!, y termina en toda cuanta institución en las que tiene colocados a sus mariachis. Un Estado intervenido que no funciona al servicio del ciudadano. Al servicio de un partido, sí.