El apellido «de Colón», ha aparecido a lo largo de la vida de Cristóbal Colón en diferentes documentos y momentos de su vida. Sin que tengamos una explicación clara del porqué se le ha designado con ese apellido, hay que tener en cuenta que el apellido «de Colón» es el que aparece en los documentos pontevedreses: Afonso, Domingo o vello, Domingo o mozo, María, Blanca, Constanza, Juan y Cristóbal? Todos ellos llevaban el apellido «de Colón». Además, la forma del apellido con el que aparece esta familia de Pontevedra, no aparece en ningún otro lugar.
Algunas puntualizaciones:
La preposición «de» que acompaña a algunos apellidos en español se relaciona con la historia y la cultura de la península ibérica. Algunos puntos clave sobre su procedencia:
Origen Medieval: La utilización de la preposición «de» en los apellidos se remonta a la Edad Media. En ese tiempo, era común que las personas se identificaran por su lugar de origen o por la propiedad que poseían.
Diferenciación Social: Aunque muchos apellidos que comienzan con «de» están asociados a familias de alta alcurnia, no todos los que llevan esta preposición pertenecen a la nobleza. La «de» se utilizaba para marcar una distinción y, en algunos casos, para indicar filiación o pertenencia a un lugar específico.
Función Identificativa: La preposición «de» ayuda a distinguir a las personas, especialmente en contextos donde había muchos individuos con el mismo nombre.
Uso en Documentos: En documentos históricos, la preposición «de» se usaba para anotar y registrar a las personas, lo que facilitaba la identificación en registros civiles y eclesiásticos, esto sería un ejemplo muy válido para entender un documento escrito que se le «atribuye» a Colón «Mayorazgo de 1498», lo veremos más adelante.
En portugués también aparece la «de» en los apellidos, por ejemplo: De Souza, De Carvalho, De Almeida. Aunque también existen variaciones: Además de «de», también se pueden encontrar otras preposiciones como «da» (de la) o «do» (del), que se utilizan dependiendo del género y número del sustantivo que sigue. Es decir, que esta forma no solo aparecía en Castilla.
Documentos oficiales en los que aparece el apellido «de Colón»
Introducción de las Capitulaciones de Santa Fe, contrato de los Reyes con Colón, abril 1492
«Las cosas suplicadas e que Vuestras Altezas dan e otorgan a don Christoval de Colon, en alguna satisfacion de lo que ha descubierto en las Mares Oceanas y del viage que agora, con el ayuda de Dios, ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas…»
Es curioso, que en la introducción de un contrato, se ponga el apellido «de Colón», no se lo han podido inventar, tengamos en cuenta que el contrato fue redactado por el secretario de los Reyes Católicos, Juan de Coloma, y por Fray Juan Pérez en nombre de Cristóbal Colón. Parece claro que no pudo ser una propuesta ni de Juan de Coloma ni de Fray Juan Pérez, toda vez que después de la introducción se le nombra en varias ocasiones como Cristóbal Colón. Por tanto, tuvo que ser un acto en el que partió el propio Colón, es la introducción, la parte que da entrada al resto del documento y que al finalizarlo, debía de ser firmado por los Reyes Católicos. Además, tenemos la curiosidad de que a Colón hasta ese momento se le denominaba Cristóbal Colomo, así aparece en las diferentes Cédulas de pago, promulgadas por los Reyes Católicos.
Toro, 24 de febrero de 1505:
«… Ya sabéis como por otra mi cédula vos envié a mandar que vos junta sedes con el almirante don Cristóbal de Colon para averiguar los maravedis que se deben deste viaje postrero que el dicho almirante pide segund la dicha cédula se contiene…».
Otro documento del Rey Fernando I, Isabel I había muerto, en el que le vuelve a denominar como «de Colón».
Cuando murió Cristóbal Colón, el 20 de mayo de 1506, el Prior del Monasterio de las Cuevas, don Diego Lujan, apunta protocolo 28, 1506, pág. 360, lo siguiente:
«… año 1506, número segundo. A los veinte de mayo desde año falleció en Valladolid el heroyco y esclarecido don Cristóval de Colón y fueron sus huesos trasladados a este Monasterio…»
Este documento no es de los Reyes. Lo cual, es más importante, si cabe, porque el Prior del Monasterio no estaría informado del apellido que aparecía en la cédula de Toro ni en el de las Capitulaciones de Santa Fe, ¿de dónde obtuvo el Prior el apellido «de Colón»? ¿Por qué le puso «de Colón» cuando todo el mundo lo conocía por el Almirante don Cristóbal Colón?
En estos tres casos no cabría que fuera para facilitar la identificación, ya que solo había un Colón en la Corte.
Mayorazgo 1498
El 23 de abril de 1497, Los Reyes Católicos le concedieron a Colón la facultad de instituir un Mayorazgo de sus bienes, quedando depositado el original, de este documento, en el monasterio de Santa María de las Cuevas de Sevilla.
El supuesto Mayorazgo, de 1498, aparece en escena el 13 de mayo de 1579, durante los pleitos de sucesión del Ducado de Veragua y demás títulos. Es decir, 81 años después de su supuesta creación, hasta entonces, nadie había oído hablar del Mayorazgo ni se conocía su existencia. Ni Hernando Colón ni Bartolomé de las Casas lo mencionaron, algo raro si hubiera existido, puesto que los dos fueron los biógrafos de Cristóbal Colón, con acceso a toda su documentación, el Mayorazgo fue declarado falso por muchos autores, ya hablamos de él en otro artículo anterior.
Hay algo que consta en el Mayorazgo, que es anómalo, antes de explicarlo, decir que hay autores, como Menéndez Pidal, que decían que el Mayorazgo debía de tener partes falsas y originales que procedían del Mayorazgo de 1502, que había desaparecido.
Algo en lo que podemos estar de acuerdo, de otra forma, no se explica que en el Mayorazgo aparezca esto:
«Y si á nuestro Señor pluguiese que después de haber pasado algún tiempo este Mayorazgo en uno de los dichos sucesores, viniese á prescribir herederos hombres legítimos, haya dicho Mayorazgo y le suceda y herede el pariente más llegado á la persona que heredado lo tenía, en cuyo poder prescribió, siendo hombre legítimo que se llame y se haya siempre llamado de su padre antecesores, llamados de los de Colón…»
«El cual Mayorazgo en ninguna manera lo herede mujer ninguna, salvo si aquí ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linage verdadero que se hobiese llamado y llamase él y sus antecesores de Colón».
Es el apellido Colón el que se repite y recalca al mandar que la persona que herede el Mayorazgo sea hombre del «linaje verdadero de Colón».
La aparición de la forma «de Colón» en el Mayorazgo de 1502 plantea interrogantes. ¿Se mantuvo así por ser la forma conocida de Colón en Castilla, sin necesidad de rectificación? Esta hipótesis implica que la forma «de Colón» ya existía antes de la redacción del Mayorazgo.
Sin embargo, surge la duda sobre el origen de este apellido. Si Baltasar Colombo, presunto falsificador del Mayorazgo durante el litigio de sucesión. Lo inventó para la herencia, ¿cómo se le ocurrió esa denominación? Si, por el contrario, era original del Mayorazgo, implicaría que Cristóbal Colón mismo lo eligió para diferenciarse de otras variantes como Colom, Colombo, Columba, o Colomo. De esta forma, se evitarían confusiones en la herencia, identificando claramente a los herederos legítimos del linaje.
La ausencia de la expresión «de Colón» en el testamento de 1506 podría explicarse por el compromiso matrimonial de Diego Colón con María Álvarez de Toledo, lo que minimizaba sus preocupaciones hereditarias. Además, la juventud de Hernando Colón (alrededor de 16 años) sugería la posibilidad de descendencia futura. En 1502, en cambio, la situación era incierta: ni Diego ni Hernando tenían descendencia asegurada, y Bartolomé Colón tampoco tenía herederos. Además, él iba a realizar el cuarto viaje y contemplaría la posibilidad de su muerte. El Mayorazgo de 1502, por lo tanto, funcionaba como una previsión ante la eventualidad de no tener descendientes directos.
Asociación Cultural Celso García de la Riega