Unas veinte fotografías de Antonio Gaudí

16 de xuño 2026

Antonio Gaudí, arquitecto genial cuya vida y obra están rodeadas de misterio, dejó tras de sí muy pocas fotografías personales, alimentando el interés y la investigación sobre su figura un siglo después de su muerte

Un hombre que de alguna manera transformó el arte y la arquitectura en este planeta, y que falleció hace ahora un siglo. Apenas tenemos fotografías de su rostro, figura y mirada.

Siempre me ha llamado la atención una fotografía en la que aparece Gaudí con un cirio en la procesión del Corpus, que, según indican, es una de las pocas imágenes del arquitecto. El arquitecto que durante décadas paseó y construyó Barcelona, que creó símbolos que esperamos y deseamos duren siglos y milenios. Pues apenas tenemos fotografías de él. Se dice que quedan de él entre seis y diez fotografías; este dato lo he buscado en la red –otros datos ofrecen la cifra de una veintena–.

Para los tiempos actuales, quizás esto sea singular: existen muy pocas imágenes. Esperemos que el proceso de beatificación que está en marcha, y que estudios sobre archivos fotográficos de Barcelona que existen en diversas entidades, permitan que, en alguna de ellas, se encuentre alguna fotografía de Gaudí que lo refleje, entre otras personas… Quizás en las hemerotecas, es decir, archivos de periódicos… o bien dibujos en prensa de su rostro…

Debo indicar que en otras fuentes se habla de 24 imágenes de Gaudí en Wikimedia Commons, y también que se están descubriendo nuevas, quizás debido al proceso de beatificación…

Pero me refiero a la fotografía del Corpus, que siempre me ha llamado la atención por la persona que va detrás de él en dicha procesión. Supongo que en Barcelona y los expertos conocerán su nombre. También las tres o cuatro personas que están detrás de Gaudí, a su lado, que se percibe bien el rostro, y, en el fondo, un grupo de unas quince personas, de las que en algún caso se puede distinguir el rostro con cierta claridad y en otros aparece como una mancha surrealista e impresionista. Esta fotografía, según se nos dice, fue tomada el 19 de junio de 1924, en el Corpus, hace ciento dos años.

Según investigadores y expertos, se nos indica que las personas que están a su alrededor, al menos algunas, formaban parte del Cercle Artístic de Sant Lluc, entidad de la que también formaba parte Gaudí. Me refiero a la fotografía en la que aparece de perfil, con el estandarte a su lado izquierdo y detrás de Gaudí.

No podemos olvidar las piedras y la luz del edificio, la obra de arte de la Sagrada Familia y las otras obras que realizó en su vida. Pero no podemos olvidar que Gaudí —no sé cuántos años, lustros o décadas— se sometió, diríamos, a la esculturización de su ser, de su corazón y de su alma, a la inspiración del Dios del cristianismo. No podemos olvidar que Gaudí, según dicen, en la primera etapa de su vida fue un anarquista ateo —eso afirman—, aunque los expertos tienen la última palabra; después, durante gran parte de su vida, fue un buscador y amante de Dios, del Dios cristiano. Por tanto, se sometió, hasta donde este escribiente sabe y conoce, a la ascética del cristianismo, a la moral y espiritualidad del cristianismo. Se sometió posiblemente a los grandes vientos del Espíritu, el Espíritu Santo del cristianismo, no al concepto de espíritu de Hegel.

No sé hasta dónde llegaría en esos movimientos de la escalera de la perfección y de la santidad, del amor y del amar al Buen Dios. Debió de llegar muy alto, porque ya es venerable —venerable es un título en ese caminar, antes de la beatificación—. Así es el proceso, en síntesis: estudio de su vida, escritos y obras, aprobación del primer paso por la Iglesia —el de “venerable”—, y después vendrían beato y, al final, santo… El santo de los arquitectos, supongo, junto con Santo Tomás Apóstol…

Según se indica, el Archivo Digital Gaudí contiene 147.000 piezas documentales, muchas de ellas fotografías sobre su obra y su producción.

Algunas de las fotografías, aunque sea como documentación de Gaudí, son las siguientes: retrato de 1878, retrato de 1910, Gaudí en el Park Güell, Gaudí en Montserrat en 1904, Gaudí en la procesión del Corpus Christi de 1924…

Si reflexionamos, una figura que para muchos llegó a tener fama de artista y de arquitecto a nivel nacional, y otros afirman que también a nivel internacional, solo nos ha dejado unas decenas de fotografías. Imaginen cómo ha cambiado la vida en un siglo y algo. Igual que en estos cambios, también podemos pensar en lo ocurrido en el resto de realidades humanas. Los cambios son en tantas realidades y en tantos temas, y de tanta cantidad, calidad o cualidad, además de las interrelaciones entre los cambios, que quizás los seres humanos actuales sientan cierta angustia y cierto desasosiego debido a ello. Todas las entidades, instituciones, conceptos, ideologías, filosofías y antropologías están haciendo un enorme esfuerzo de adaptación a la realidad actual. Y más viendo que mañana también cambiarán en otros aspectos, variables y dimensiones. Y no sabemos cómo, de qué modo ni cuánto cambiarán…

Puede que Gaudí no sea beatificado; hay que admitir dicha posibilidad, aunque personalmente creo que sí, solo es cuestión de tiempo. Pero no podemos negar que es un caso de alta calidad estética, artística, moral y ética. Sea uno ateo, agnóstico o creyente en otra religión, no podemos negar su alto nivel moral, al menos hasta donde sabemos. Quizás, las luchas internas que sufrió, las tentaciones internas que soportó, los estados ascéticos-místicos a los que llegó, eso es algo que solo puede ser conocido entre el Buen Dios y su ser más profundo —porque sus confesores tuvieron que conocerlo; no sé si habrá quedado algo escrito de él—. Todo ello quedará para nosotros como incógnita, misterioso y enigmático. Como sucede en cada ser humano. Paz y bien.

https://muckrack.com/jmm-caminero-1 © jmm caminero (11 junio 2026 cr).