Zapatero, del brazo de Sánchez, cubierto de joyas entrando en el salón de baile

01 de xullo 2026

Cómo llamamos a este lugar en el que la Nación da vueltas sobre sí misma. Incapaz de salir. Más que círculo vicioso y bastante más de una década enredándose en las mismas disputas que no resuelven ningún asunto realmente importante. Iniciativas que una y otra vez van al molino de la pura discordia, que no pretenden agregar, cohesionar o reunir, sino que con descaro y cinismo proclaman su deseo y afirmación de separar. Sobre esa tierra yerma de la Nación un tanto exhausta, están todas las moscas alrededor de la cochambre insistiendo una y otra vez en el circo de tres pistas para sonrojo de los españoles que se sonrojan. Hay otros muchos que no lo hacen, y les queda a los españoles que tienen algo de vergüenza sonrojarse por los que la esconden o la han perdido del todo (JL Pardo, dixit).

Vayamos al acto fundacional: Pacto del Tinell, 2003. Un asunto que tiene una importancia absolutamente trascendental para impedir la marcha vital de nuestra Nación. Se forma un gobierno en la Generalidad entre PSC, Esquerra y la izquierda comunista: Maragall, Carod Rovira y Joan Saura. Realmente se generan tres bloques, en Cataluña y por tanto en España: progresista/comunista, nacionalista/independentista y, por último y por exclusión, nunca mejor dicho, los conservadores. Los firmantes se comprometen a no establecer acuerdo alguno de legislatura o parlamentario con los excluídos, ninguno, ni para ir a pescar. Se volcaron con todo autoritarismo a impedir bajo cualquier circunstancia -aún ganando elecciones- la presencia de las fuerzas conservadoras en el Gobierno constituyendo así el primer y principal acuerdo antidemocrático y sectario que se firma en la democracia española: no era un cordón sanitario, que también, sino una proclama xenófoba y racista contra España. ¿Qué subproductos salieron de trance semejante? En el paraíso nacionalista quedaron excluídos los ciudadanos no nacionalistas a partir de la maquinaria sectaria del poder que se lanzó contra la enseñanza democrática, contra la cultura democrática, contra los medios de comunicación independientes, contra el respeto a los contrapesos de poder, contra la libertad de elegir la lengua en que te expresas, en la que escribes, en la que hablas y en la que quieres educar a tus hijos. Contra la ciudadanía que no comulgó: una parte importante de los ciudadanos en Cataluña dejó de tener derechos, dejaba de existir civilmente, no se le tendría en cuenta para nada. Los no catalanistas, los no nacionalistas, no existen. Fue rodando esa bola de fuego hasta desembocar en el golpe de Estado del nacionalismo contra la democracia, 2017. Toda la experiencia política del apartheid nacionalista fue rescatado por el socialismo y lo instaló en el Consejo de Ministros.

¿El paraíso progresista? Come va? Tomemos cualquier asunto. En mayo de 2021 durante una visita de Sánchez y Marlaska a Ceuta y Melilla sus teléfonos fueron hackeados por el espionaje marroquí. Al ministro le pillaron 6,8 Gb, el triple que al presidente. Es un software israelí que solamente se vende a gobiernos. Especialistas en ciberseguridad de Israel ya estaban en España al día siguiente del ataque. ¿Qué supuso el robo de información por parte de la inteligencia marroquí? ¿Qué contenían los móviles de presidente y ministro? Sin entrar en menudencias varias tenemos que, primero: a espaldas del Congreso de Diputados -en donde reside nuestra soberanía como ciudadanos-, sin pasar por el Consejo de Ministros, sin informar al resto del Gobierno, el presidente escribe una carta al rey Mohamed -que es el que nos la da a conocer a todos los españoles-, por la que España pasa a apoyar el plan marroquí sobre el Sahara occidental, rompiendo el historial de diplomacia llevada a cabo por todos los gobiernos anteriores, rompiendo todos los consensos y dejando a los pies de los caballos de la autocracia al pequeño pueblo saharaui. Giro sin condiciones, sobre la mesa no se puso ni siquiera una declaración marroquí de respeto a la soberanía española de Ceuta y Melilla. Nada. Segundo: fin de la unidad especial de la Guardia Civil contra el narcotráfico, la denominada OCON-Sur, un grupo especializado dentro de la Guardia Civil en la lucha contra el narcotráfico. La producción de cannabis del Rif es máxima: los asaltos de los narcos, los asesinatos de guardias civiles, la despampanante exhibición del narcotráfico desplegándose con total impunidad. Y tercero, negociaciones al más alto nivel llevaron a la inclusión de Marruecos en la candidatura del Mundial 2030 que organizamos con Portugal. El espionaje realizado en mayo de 2021 se saldó un año más tarde en una reunión tripartita en Málaga entre los gobiernos de España y Marruecos y la participación israelí. El reino alauita obtuvo cesiones que venía persiguiendo desde hace décadas a cambio de una cornada con dos trayectorias: no volver a utilizar los sistemas de espionaje y el compromiso de no usar la información obtenida. La intensidad de entrada de menas e inmigración se regula desde el gobierno marroquí a discreción; las ayudas al desarrollo a Marruecos se duplicaron, ayudas directas no reembolsables. Nuestro Consejo de Ministros aprobó en diciembre de 2023 un crédito de 250 millones de euros para la construcción de una gran desaladora. En Marruecos, para desarrollar la agricultura marroquí, aquella que destroza el trabajo de jornaleros, agricultores y empresas agropecuarias españolas que cumplen estrictamente con las reglas europeas. Las empresas españolas quedaron fuera de todos los contratos que mantenían con Argelia, incluídas desaladoras, contratos valorados en varios miles de millones.

Cualquier asunto que atañe al partido, a la estructura institucional, al Gobierno, a su presidente y aledaños, es inenarrable. El lugar en el que la Nación da vueltas sobre sí misma se llama PSOE. Pedro Sánchez Organizó Esto y Zapatero ha tocado la campana. Fin del baile.