David Chapela decide dejar el balonmano tras el confinamiento del Cisne: "No puedo volver a pasar por esto"

Pontevedra
15 de octubre 2020

El central pontevedrés, todavía en aislamiento al igual que el resto del equipo, reconoce que "es una decisión muy difícil para mí y también es un golpe duro para el Cisne" pero que toma ante la dificultad de poder compatibilizar la actividad deportiva con su profesión fuera de las pistas  

David Chapela, en el partido entre el Cisne y el Bada Huesca en el Municipal
David Chapela, en el partido entre el Cisne y el Bada Huesca en el Municipal /

Contratiempo para el Club Cisne Balonmano, que se queda sin uno de sus jugadores de referencia debido a la incidencia de la pandemia.

David Chapela ha decidido abandonar la práctica del balonmano y así se lo ha comunicado a la entidad pontevedresa, debido a las consecuencias que el confinamiento actual del equipo está teniendo sobre su actividad laboral fuera de las pistas de juego.

"Este año seguí un poco por el Cisne y por el debut en Asobal, porque ya lo tenía más complicado por el trabajo. Era un esfuerzo para cumplir un sueño, pero ahora con la Covid estoy viendo que es una situación inviable por mucho que me fastidie", ha explicado el jugador a PontevedraViva.

David Chapela: "Con la Covid estoy viendo que es una situación inviable por mucho que me fastidie"

Se trata, asegura de "una decisión muy difícil para mí y también es un golpe duro para el Cisne", al que agradece su trato y comprensión: "Les tengo que dar las gracias por verme antes como persona y como amigo que como jugador", señaló.

La retirada de Chapela "es definitiva", asegura, aunque prefiere dejar una puerta abierta sólo para un Cisne en el que continúan todos sus amigos:  "Está claro que si vuelvo a jugar es para el Cisne, no habría otra opción".

La decisión no ha cogido por sorpresa al club pontevedrés, que este año afronta su estreno en la Liga Asobal, y es que el central actúa consecuentemente a lo trasladado a los responsables del equipo cuándo decidió no jugar el partido ante Anaitasuna por precaución.

"Estaba algo asustado viendo lo que estaba pasando, sabías que te podía tocar el confinamiento y al final me tocó y acaba de ser un golpe tremendo para mí con respecto a mi trabajo. No puedo volver a pasar por esto, es algo que muy a mi pesar no me puedo permitir", concluye un David Chapela que, al igual que sus compañeros, espera cumplir los últimos días de aislamiento marcados por Sanidade tras el positivo de un jugador del equipo y los casos de su último rival, el Cuenca, para recuperar cuanto antes la normalidad.