Un nuevo proyecto profundizará en la transformación que está experimentando el mercado de abastos de Pontevedra. Será con la remodelación de la antigua lonja de pescado.
La idea es que este espacio, situado en la planta baja del edificio, se convierta en un espacio de trabajo compartido para la transformación de producto local.
El objetivo es dotar a la ciudad de un espacio acondicionado en el que pequeñas empresas agroalimentarias o productores particulares puedan procesar sus excedentes, elaborando conservas, mermeladas o fermentados.
Uno de los aspectos fundamentales es que estos emprendedores puedan conseguir así el registro sanitario necesario para la comercialización de estos productos.
"Trátase de que tanto profesionais como particulares poidan facer conservas caseiras e ter adecentado este espazo", ha explicado la responsable del área municipal de promoción económica, Anabel Gulías.
El proyecto arrancará de manera inminente con la licitación de una asistencia técnica por valor de 17.500 euros, que se encargará de definir los usos, las características técnicas y el procedimiento de funcionamiento de este equipamiento.
Gulías ha subrayado el carácter innovador de esta iniciativa participativa, indicando que no tiene constancia de que ninguna otra ciudad gallega cuente con un espacio urbano de estas características.
La transformación de la antigua lonja suma un nuevo hito en el denominado como Plan Mercado, que busca devolverle la vida a este equipamiento público central y convertirlo en el punto neurálgico de la zona monumental.
En los últimos dos años, el gobierno municipal ha ejecutado o proyectado inversiones por valor de más de un millón de euros, compaginando las obras con la actividad comercial.