El sector de la alimentación capea, por ahora, el desabastecimiento por la huelga del transporte

Pontevedra
23 de marzo 2022

El pescado abundaba este martes en el mercado de abastos y en el resto de establecimientos tampoco faltan productos frescos. No obstante, los efectos de los piquetes y de la huelga provoca la carencia de algunos víveres como la harina, la pasta, los lácteos y, en algunos casos, la carne de cerdo o de ave

Consumidores salen de un supermercado en Pontevedra Mónica Patxot

Calma tensa en los establecimientos de alimentación de la ciudad. Las estanterías no dan síntomas por ahora de desabastecimiento, pero tanto consumidores como vendedores temen que en las próximas fechas, si el conflicto del transporte sigue enquistado, se queden sin provisiones.

En las principales cadenas de alimentación lo que más escasea es la harina y la pasta, mientras que la disponibilidad de aceite de girasol, como la de leche y sus productos derivados sigue cayendo día a día como consecuencia de la psicosis de los consumidores, que compran de forma compulsiva, y de los problemas con la cadena de transporte por la huelga.

La disponibilidad varía en función del establecimiento, mientras que en cadenas de ámbito nacional e internacional acusan más la falta de estos productos, en dos conocidas marcas de origen gallego, como Gadis y Froiz, todavía no experimentan grandes contratiempos.

Niegan, tanto compradores como desde el colectivo de consumidores, que el problema con la falta y subida de precio del aceite de girasol sea consecuencia de la guerra en Ucrania. "Lo que hay es mucha especulación, el aceite que compramos es de la cosecha del año pasado por lo que no puede haber escasez, lo están sacando poco a poco al mercado para subir el precio", protesta el propietario de un restaurante en la zona vieja de Pontevedra.

Su tesis la corroboran desde la Asociación de Consumidores y Amas de Casa Rías Baixas. "Hay especulación por parte de las cadenas", denuncian desde el colectivo. Alegan que la crisis del aceite de girasol por la guerra en Ucrania debería notarse el próximo año y aun así aseguran que en España hay alternativas suficientes para suplir la falta de este tipo de aceite.

Critican a las grandes cadenas de "meter el miedo en el cuerpo al consumidor", que actúa de forma "egoísta" y compra "sin pensar" un producto que tiene fecha de caducidad. Tampoco aprueban desde esta asociación la decisión de algunas empresas de racionar la compra de este tipo de producto.

Más volátil está el mercado de los productos frescos que puede cambiar de forma inmediata en función de la evolución de la huelga del transporte. "Ahora mismo, en líneas generales, no se nota. Se empezará a notar esta semana pero esperemos que no se produzca. Si ocurre, los productos frescos como las legumbres, la fruta o el pescado será lo primero en lo que notemos", comentan sobre un posible desabastecimiento en el sector de la alimentación.

En algunas carnicerías llama la atención las pocas reservas que quedan de pollo o cerdo y los responsables lo achacan principalmente a la acción de los piquetes. "Yo hoy no tengo cerdo porque el camión no puede llevar a los animales al matadero por miedo a que le rajen las ruedas", protesta la propietaria de una carnicería en el mercado en la que, por ahora, no ha notado ningún tipo de problema en el abastecimiento de pollo ni tampoco de otros tipos de carne. 

Por el contrario, la falta de pollo, sobre todo el envasado procedente de distribuidoras de estos productos, si que es notorio en los supermercados de la ciudad. 

En los pequeñas tiendas de ultramarinos y supermercados del centro pontevedrés tampoco se han visto gravemente afectados por la huelga, al menos de momento. "Lo único que notamos es que algún pedido en lugar de llegar un día, nos llega al siguiente, pero por ahora tenemos de todo, como puedes ver", explican en un supermercado cercano al mercado de abastos pontevedrés.

"Se nota escasez solo en algunos productos, como la pasta o la harina, pero el problema principal es que no vienen los clientes", añaden en otro establecimiento de la calle Real.

Y es que la subida de precios está provocando una caída en el consumo, reconocen desde el colectivo Rías Baixas

 "La subida de precios está siendo disparada desde febrero, desde antes de la guerra. Ha subido todo: la pasta, el arroz, la harina, las frutas, la carne, la leche, el pan, el aceite. La prioridad tiene que ser parar el alza del precio de la luz, luego todo se estabilizará", explican desde esta asociación de consumidores desde la que piden a todas las partes implicadas en la huelga "que piensen en cómo está afectando todo esto a los consumidores y que se pongan las pilas". 

MERCADO DE ABASTOS

Si el ambiente está tenso en los supermercados, en la plaza de abastos de Pontevedra la crispación está por las nubes. Este martes el pescado abundaba en todos los puestos de venta del mercado, si bien es cierto que algunos vendedores no acudieron esta jornada a su puesto de trabajo.

"Pescado hay, el problema es que la gente cree que hay desabastecimiento y no están viniendo al mercado", argumenta uno de los vendedores muy molesto con el tratamiento del conflicto por parte de los medios de comunicación.

"Yo compro el pescado todos los días en la lonja de Marín y hasta la fecha no hubo ningún problema, los barcos salen a trabajar y descargan como siempre", asegura.

Su postura la avala otra de las vendedoras más veteranas del complejo pontevedrés. "En Marín la lonja estaba llena, no hubo ningún problema. Todo lo de la ría, que es lo bueno y espectacular, hay de sobra. No sé ya en las lonjas de altura", puntualiza Celia Abal, propietaria de una carnicería en el mercado y una de las portavoces del colectivo de placeros.