El Colectivo de personas jubiladas y pensionistas de la CIG realizó en la mañana de este jueves una concentración frente al centro de salud Virxe Peregrina, en Pontevedra.
Esta movilización forma parte de una jornada de protestas coordinadas en las principales ciudades gallegas con el objetivo de demandar el refuerzo del sistema sanitario público y el mantenimiento de una atención presencial y sin demoras.
Las reivindicaciones del colectivo se centran en la necesidad de aumentar los recursos humanos y materiales en la red pública.
Según los datos presentados por la organización, la espera para obtener una cita con personal médico de cabecera en Atención Primaria supera actualmente los diez o catorce días.
Para el sindicato, estos plazos resultan determinantes en la población mayor de 60 años o con patologías crónicas, donde el retraso en la atención puede derivar en el agravamiento de enfermedades o en el aumento de la dependencia.
El sindicato señala dificultades tanto en Atención Primaria como en las especialidades.
Durante la movilización, los representantes del colectivo informaron de casos con demoras de hasta cinco años para intervenciones como las operaciones de cataratas, así como el uso sistemático de derivaciones hacia la sanidad privada.
Ante esta situación, el colectivo exige a la Xunta de Galicia el cese del desvío de fondos públicos hacia centros privados; una planificación que garantice la equidad en el acceso a la salud; y la dotación de personal suficiente para reducir las listas de espera diagnósticas y quirúrgicas.

Esta acción en Pontevedra sucede al trabajo realizado durante todo este mes de febrero a través de mesas informativas, en las que se recogieron quejas y testimonios directos de usuarios.
La organización sindical avanzó que las protestas tendrán continuidad en los próximos meses para dar visibilidad a las demandas de las personas pensionistas, que defienden que la sanidad pública debe garantizar la protección de la salud de forma efectiva: "No somos números ni una carga", apuntan.