Tras la confirmación de que habrá 39 despidos en Ence y de que el comité de empresa haya convocado doce días de huelga, las reacciones políticas a este proceso de despido colectivo no se han hecho esperar. Las primeras han llegado de Luis López y de Ana Pontón.
El presidente de la Deputación, preguntado al respecto después de la reunión semanal de su gobierno, ha expresado su "máximo respeto" a las reivindicaciones que puedan hacer los trabajadores de la factoría de Lourizán.
Ha sostenido que Ence es "importantísima" para Pontevedra y los municipios cercanos al ser un "motor" de la economía y generar empleo, por lo que espera que esta situación se revierta.
"Eu o que quero é que se sigan mantendo todos os postos de traballo e que se xere todavía máis actividades, se cabe", ha defendido López, que ha asegurado desconocer si Altri "está no medio" de todos estos movimientos en la celulosa pontevedresa.
La portavoz nacional del BNG, por su parte, ha indicado desde Soutomaior, en donde le han apelado los periodistas, que estos despidos anunciados por Ence demuestran que las compañías pasteras "non son futuro para Galicia", algo que su partido ya tenía "moi claro".
Pontón ha subrayado que los nacionalistas quieren "outro modelo forestal" y ha reiterado que los problemas que tiene Ence "non son só ambientais" sino también de viabilidad económica.
"O que nos nos preocupa é que queiran poñernos unha Ence 2 no corazón do rural do noso país", ha apuntado la líder del BNG, que ha sentenciado que Galicia "non necesita máis pasteiras" sino un modelo de desarrollo que "coide o medio ambiente".
Galicia, ha reiterado, necesita empresas "punteiras" que avancen en la senda de la tecnología y la innovación, ya que su futuro no puede depender de "industrias do século XX" que, a su juicio, "son o modelo de Rueda".