Ante la rueda de prensa convocada para este mismo viernes por el comité de empresa de la fábrica de ENCE en Pontevedra para denunciar un procedimiento de despido colectivo la compañía pastera se ha adelantado explicando su postura ante lo que los trabajadores de Lourizán definen como un "grave conflicto sociolaboral".
El primer argumento que esgrime la multinacional que preside Ignacio de Colmenares y Brunet es que Ence suma "cuatro trimestres consecutivos de pérdidas" por lo que ha puesto en marcha un plan de eficiencia y competitividad que se implementará en el periodo 2025-2027.
Tal y como publicó PontevedraViva, este plan se apoya en dos pilares. Por un lado, la implementación de soluciones de inteligencia artificial y reingeniería y automatización de procesos y, por otro, la racionalización de sus procesos operativos.
La compañía admite que la ejecución de los proyectos de los que se compone este plan implicará una "reducción ordenada de su estructura de personal en el marco de un procedimiento de despido colectivo ya iniciado".
En el caso de la fábrica de Pontevedra, asegura Ence que "los potenciales afectados alcanzan a 39 personas", es decir, al 6,5% de las que trabajan diariamente en la factoría de Lourizán. Estas "potenciales salidas" se acometerían a lo largo de los años 2026 y 2027.
Ence también indica que "estas amortizaciones de puestos exigen llevar a cabo inversiones previas que permitan automatizar tareas o mejorar los procesos actuales".
Los responsables de la pastera aseguran que dentro del proceso de negociación que la compañía ha planteado al comité de empresa "se analizaría la posibilidad de llevar a cabo prejubilaciones y bajas incentivadas" e incluso "no se descarta ofrecer recolocaciones en otras plantas donde está invirtiendo el Grupo Ence".
En su comunicado Ence reitera su "voluntad de diálogo para alcanzar una solución consensuada con la representación legal de los trabajadores".
Como prueba de esta voluntad apuntan que ha ofrecido no iniciar el periodo de consultas del procedimiento de despido colectivo y abrir, durante 30 días, "un proceso de negociación previo e informal" con el comité de la fábrica de Pontevedra.
Una vez más, la dirección de la empresa de celulosas insiste en que de forma paralela a la realización de este plan de eficiencia y competitividad continúa el denominado proyecto Pontevedra Avanza, "con una inversión presupuesta de 120 millones de euros".
Tiene como objetivo producir y suministrar, desde Pontevedra, productos celulósicos especiales de la más alta calidad, que aportarán mayor margen y serán capaces de sustituir a la fibra larga y a los plásticos en multitud de aplicaciones.
Considera la multinacional que esta iniciativa les permitirá aumentar la eficiencia y competitividad de la fábrica de Pontevedra, "garantizando que se mantenga a la vanguardia, generando empleo y riqueza sostenibles en el entorno".
Por último, Ence reprocha que mientras que en la planta asturiana de Navia se ha abierto un proceso de negociación, en Pontevedra el comité de empresa "se niega a abrir cualquier vía de negociación".
El comité de empresa de Ence en Pontevedra anunciará este viernes 7 todas las medidas previstas ante esta decisión de la empresa, entre las que figuran doce días de huelga en la fábrica.