La Unión Independiente de Transportistas Autónomos (UITA) ha denunciado públicamente las presiones que, según afirman, la empresa Ence estaría ejerciendo sobre sus proveedores de madera.
El objetivo, aseguran, sería desmovilizar a los transportistas que protestan ante la decisión de la compañía pastera al conjunto de empresas de transporte que le prestan servicio de imponerles que adapten sus vehículos para aumentar la capacidad de carga máxima de sus camiones y que bajen el precio por tonelada de madera transportada.
Según UITA, Ence ha decidido imponer el transporte de cuatro toneladas adicionales por camión, ofreciendo a cambio un incremento "irrisorio" del precio del transporte —entre el 5% y el 7%—, cuando el coste real derivado del aumento del tonelaje se aproxima al 18%. "Se trata de una imposición unilateral e injustificada que deteriora aún más la situación económica y laboral de los transportistas", subrayan desde la organización.
La UITA asegura además que parte de la presión de Ence sobre sus proveedores se estaría llevando a cabo con vehículos adquiridos gracias a subvenciones públicas concedidas por la Xunta de Galicia y financiadas con fondos europeos destinados a la mejora de las explotaciones forestales.
Dichas ayudas pueden cubrir hasta el 40% de la inversión en cabezas tractoras, semirremolques o grúas autocargantes.
El sindicato advierte que estos equipos estarían siendo utilizados para realizar servicios de transporte en competencia desleal con los transportistas profesionales, lo que constituiría un uso indebido de los fondos europeos.
"Estas ayudas europeas, en ningún caso, pueden destinarse a vehículos que realicen transporte público de mercancías, ya que su finalidad es la modernización y sostenibilidad de las explotaciones forestales, no la prestación de servicios de transporte a terceros", recuerdan.
Ante esta situación, UITA solicitará a la Xunta de Galicia la apertura de una investigación inmediata para verificar el destino real de las ayudas y comprobar si los beneficiarios están cumpliendo las condiciones de las convocatorias.
De confirmarse un uso irregular, advierten, se estaría ante una "subvención encubierta" al transporte, en contra de las bases que regulan los fondos europeos.
Desde este sindicato de transportistas califican de "prácticas coercitivas" las actuaciones de Ence, una multinacional de la celulosa que, a su juicio, busca abaratar costes logísticos a costa de debilitar las condiciones del sector.
"Exigimos el cese inmediato de estas prácticas, el respeto a la negociación colectiva y la apertura de un diálogo real que garantice condiciones justas y sostenibles para los transportistas", concluye el comunicado.