Reencuentro en Marín de la familia Lobeira para plantar un olivo, fruto de la lucha y memoria

Marín
11 de agosto 2025

62 descendientes de exiliados y combatientes por la democracia se congregaron en Loira para inaugurar un "lugar de la memoria"

Alexander Vórtice escribe sobre la familia Lobeira
Alexander Vórtice escribe sobre la familia Lobeira / Familia Lobeira

Loira, en Seixo (Marín), fue el sábado el emotivo punto de encuentro para 62 miembros de la familia Lobeira, llegados desde México, Euskal Herria, Canarias y diversos puntos de Galicia.

El motivo: rendir un merecido homenaje a sus antepasados, quienes, como consecuencia del exilio y la persecución franquista, lucharon por la democracia, la justicia y la libertad.

Los actos de reconocimiento y dignificación comenzaron con la inauguración de una placa conmemorativa en la fachada de la casa donde nacieron y se criaron los hermanos Lobeira, en Montecelo-Loira.

Este inmueble ha sido declarado un "lugar de la memoria" por la familia, tanto desde el punto de vista personal como para el conjunto de la sociedad. Como símbolo de paz y recuerdo, se plantó colectivamente un olivo en la entrada de la vivienda, en un gesto cargado de significado.

La historia de los hermanos Lobeira es un testimonio de coraje y resiliencia. Gerardo Lobeira Rodríguez combatió contra el franquismo en la defensa de Bilbao, secuestró un pesquero para huir a Francia, y siguió luchando como carabinero del mar en Cataluña.

Tras ser prisionero en campos de concentración en el sur de Francia, se unió a la Resistencia Francesa contra la ocupación nazi, donde encontró la muerte en agosto de 1944, siendo declarado héroe nacional de Francia.

Manuel Lobeira Rodríguez se alistó en la Marina de Guerra Vasca, sobrevivió a bombardeos y fue condecorado por su valor por el Gobierno de la República. Tras exiliarse con la flota republicana en el norte de África, escapó de campos de concentración en Túnez y Argelia para participar en el servicio aliado de espionaje contra la ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, pudo reconstruir su vida como refugiado político en México, sin poder regresar a Galicia hasta 1977.

Antonio Lobeira Rodríguez, también en la Marina de Guerra Vasca, participó en operaciones de tráfico de armas en Bélgica y murió en combate en la batalla del Segre en noviembre de 1938. Sus restos descansan en una fosa común en Cervera (Lleida), a la espera de su exhumación y retorno a Galicia.

José Lobeira Rodríguez, tras luchar en la Marina de Guerra Vasca y participar en evacuaciones de refugiados, estuvo preso en campos de concentración en Francia antes de regresar a Galicia muchos años después.

Consuelo Lobeira Rodríguez, una "niña de la guerra", fue evacuada de Euskal Herria tras el bombardeo de Gernika y pasó años como refugiada en Francia antes de retornar a Galicia.

Los padres de los hermanos, Manuel Lobeira y Laureana Rodríguez, junto al resto de sus hijos (Amalia, Fernando, Benito y Ángela), sufrieron las consecuencias de la persecución y estigmatización franquista en Loira.

Placa da Casa dos Lobeira, en Loira
Placa de la Casa dos Lobeira, en LoiraFamilia Lobeira

La jornada de confraternización culminó con un almuerzo, y la familia Lobeira expresó su agradecimiento a todos quienes contribuyeron al éxito del encuentro, especialmente a la Asociación pola Recuperación da Memoria Histórica de Marín y a su presidenta, Enriqueta Otero, así como a los historiadores Celso Milleiro y María Torres, y a los vecinos de Loira que se sumaron a la celebración.

La familia Lobeira ha acordado continuar desarrollando acciones de reconocimiento, divulgación y homenaje a la vida y trayectoria de los hermanos, asegurando que su legado de lucha por la democracia y la libertad perdure en la memoria colectiva.