Los trabajadores del sector del metal de la provincia de Pontevedra están llamados a secundar seis jornadas de huelga en demanda de un convenio colectivo que mejore las condiciones laborales y garantice una subida salarial suficiente para recuperar poder adquisitivo.
La primera jornada de paro será este jueves 7 de mayo.
En la ciudad de Pontevedra habrá una manifestación con salida a las 12:00 horas desde Mollavao, recorriendo las calles del centro de la ciudad y rematando en la Praza da Peregrina.
Las restantes jornadas de huelga están previstas para los días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo.
La convocatoria llega tras la última reunión de la mesa negociadora, la número 13, en la que los sindicatos denuncian que la patronal mantuvo una actitud "sin voluntad real de acuerdo", sin aportar propuestas que respondan a las reivindicaciones de la parte social.
Según explicaron este martes en rueda de prensa en Vigo, CIG, CCOO y UGT decidieron intensificar la presión con nuevos paros y movilizaciones.
El sector del metal en la provincia de Pontevedra da empleo a más de 30.000 personas.
Los sindicatos insisten en que su plataforma de negociación busca "dignificar" unas condiciones laborales que consideran deterioradas, y sitúan como puntos innegociables cuestiones como la duración del convenio, la subida salarial y la reducción de la jornada.
Entre las principales reivindicaciones figura una subida del 14% en cuatro años, que consideran insuficiente para garantizar la recuperación del poder adquisitivo en un contexto de inflación, así como la necesidad de mejorar los mecanismos de actualización salarial.
También reclaman una reducción efectiva de la jornada laboral, actualmente de las más elevadas del Estado, frente a propuestas empresariales que, según los sindicatos, se limitan a ajustes sobre el calendario laboral sin cambios reales.
Otro de los puntos centrales es la regulación de la subcontratación y de la contratación fija descontinua, con el objetivo de reducir la precariedad y la fragmentación del sector, así como mejorar la seguridad laboral en un ámbito con elevada siniestralidad.
También se reclama avanzar en la subrogación del personal para proteger el empleo en cambios de contrato e introducir medidas frente a las altas temperaturas en actividades como el sector naval.
La situación se complica con el conflicto paralelo en el comercio del metal, que emplea unas 10.000 personas en la provincia y cuyo convenio lleva año y medio caducado.
Las negociaciones están interrumpidas desde enero tras la ruptura de las conversaciones por parte de los sindicatos, después de que la patronal propusiese eliminar la cobertura del 100% del salario desde el primer día de baja por incapacidad temporal y limitar la aplicación de mejoras salariales pactadas.
Además, según denuncian las organizaciones sindicales, la propuesta económica no incluye cláusula de revisión vinculada al IPC, lo que incrementa la incertidumbre sobre la evolución de los salarios reales.
Ante este escenario, las centrales sindicales mantienen un calendario de movilizaciones que se intensificará en las próximas semanas, en un conflicto que sigue abierto y sin señales de acercamiento entre las partes.
LA PATRONAL LAMENTA EL "BLOQUEO SISTEMÁTICO"
Desde ASIME, la patronal del sector, han lamentado por su parte el "bloqueo sistemático" de los sindicatos, que según han señalado han rechazado una propuesta de subida salarial del 14,5% en los próximos cuatro años, un 5% ya para este 2026.
Para la asociación resulta "incomprensible" que la parte sindical esté abocando a los trabajadores a un "callejón sin salida" con una estrategia de confrontación "que ya se ha demostrado estéril y perjudicial en el pasado".
Tras este rechazo, la patronal vuelve a la oferta anterior, que supondría un aumento salarial del 13% para los próximos cuatro años y una reducción de la jornada laboral en ocho horas de cara a 2028.
Además, proponen una mayor flexibilidad en los permisos por mudanza y matrimonio, una nueva licencia para trabajadores nocturnos, un plus por trabajos especiales o un aumento de las vacaciones anuales, que pasarían a 24 días laborables.
Con respecto a la huelga convocada, ASIME solicita a las autoridades que protejan el libre derecho al trabajo de las personas que lo deseen e intenten evitar sucesos violentos.