183 mesas de particulares se instalaron en estaa XXI edición de la Feira Franca en el centro histórico de Pontevedra y zonas próximas. La jornada se celebró entre actividades de animación y en un ambiente festivo.
Una vez más se cumplió con la regulación de la Feira Franca por parte de taberneros profesionales y también de los eventuales sirviendo las bebidas y viandas utilizando recipientes de arcilla, loza y madera.
También se emplaron materliales de embalaje como papel, cartón, tejidos y similares propios de los siglos de la Edad Media, evitando la utilización de material de plástico y otras herramientas que resultasen extemporáneas.
Como es tradición se organizaron encuentros de confraternidad y reuniones de las Irmandades por plazas y espacios de la ciudad, guardando la compostura en la ambientación, tal y como indicaba el bando para esta festividad.