Autor: José Antonio López Rodríguez.
Monasterio de San Juan de Poio. Pontevedra.
La decisión de desalojar a los mercedarios del Convento de Santa María de Conxo en Santiago de Compostela, para inaugurar allí un manicomio que es como se llamaban entonces los hospitales psiquiátricos, tuvo la consecuencia en el siglo XIX del traslado de los monjes de la orden al abandonado Monasterio de Poio, Pontevedra.
En Conxo sigue el escudo en piedra de los mercedarios, escudo que también lo fue del ayuntamiento constitucional de Conjo antes de su desaparición.
Santa María de Conxo, Santiago de Compostela.
Hoy podemos contemplar también en Poio el antiquísimo escudo de esta Orden medieval de redención de cautivos, con la cruz patada que popularizaron en la península los visigodos y con los cuatro palos del Señal Real de Aragón.
La Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de Cautivos fue fundada en el año 1218 en Barcelona por Pedro Nolasco con el apoyo del rey de Aragón Jaime I.
Los mercedarios hacían un cuarto voto consistente en el compromiso de entregarse en sustitución del cautivo si el dinero del rescate no era suficiente. En la actualidad los mercedarios atienden otras necesidades y la Virgen de la Merced es patrona de Instituciones Penitenciarias.
Entre los intelectuales célebres de la orden destaca Tirso de Molina, conocido como el padre de la Merced en aquella copla de la Salamanca de su época, referida a los vítores pintados en honor de Ruiz de Alarcón y el propio Tirso de Molina, que competían en popularidad:
Vítor, D. Juan de Alarcón
y el Padre de la Merced
por ensuciar la pared
que no por otra razón.
Retrato de Tirso de Molina en la Biblioteca Nacional de España.
Sobre el hábito del poeta figura el escudo con la cruz blanca patada y los palos del señal real de Aragón.
Al crearse la orden de la Merced, Pedro Nolasco recibió el escudo con las barras de Aragón, que en heráldica se denominan palos o bastones y son conocidos como el Señal Real de Aragón. Lo recibió de su titular el Rey Jaime I. El documento aparece en la Historia General de la Orden de Nuestra Señora de la Merced que escribió el cronista Fray Alonso Remon y se publicó en 1618. En esa obra está el texto en latín y la traducción al romance de la confirmación del privilegio otorgado por el Rey D. Jaime por mediación de Fray Guillermo Bas, de usar las reales armas y barras de Aragón y la cruz blanca.
https://bibliotecadigital.jcyl.s/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=10617539 págs 367 y ss.
Las barras del Señal Real de Aragón están en el escudo de España, en los de las comunidades de Aragón, Valencia, Baleares y Cataluña, en el del Principado de Andorra, en el de la región francesa de Occitania y la antigua de Languedoc-Rosellón, en la de Provenza-Alpes-Costa Azul, en los departamentos de Pirineos Orientales y de Lozére, en la comuna de Millau, en la provincia italiana de Reggio Calabria, en la de Catanzaro y en la de Lecce, en la ciudad italiana de Alguer en Córcega; y en los de ciudades españolas como Sangüesa, Nombela y Salamanca.
Pedro Nolasco había iniciado la redención de cautivos en manos de musulmanes ya en el año 1203 en Valencia y la Orden de la Merced se fundó después, el 10 de agosto de 1218, en el altar mayor de la catedral de Barcelona, en presencia del Rey Jaime I de Aragón y del obispo Berenguer de Palou. Aquel templo era entonces la desaparecida catedral románica consagrada en 1058, construida sobre una anterior basílica visigoda que había sido destruida en el año 985 cuando Almanzor entró a sangre y fuego en Barcelona, incendiando la ciudad y arrasándola por completo.
El emblema de la actual catedral gótica de Barcelona es también una cruz patada de plata en campo de gules, y podemos verlo en piedra en la puerta de Santa Eulalia.
Puerta de Santa Eulalia. Catedral de Barcelona.
Esa misma cruz podemos contemplarla en la portada de la catedral de Oviedo.
Cruz de los Ángeles. Portada de la Catedral de Oviedo.
Y es la misma cruz patada que preside la portada de la iglesia visigoda de San Juan de Baños en Baños de Cerrato, Palencia.
Portada iglesia visigoda de San Juan de Baños, Palencia.
La Cruz patada, símbolo de la monarquía visigoda, está representada en las joyas y arquitectura del reino visigodo de Toledo, (Cruces visigodas del Museo del Prado, iglesia de San Juan de Baños, iglesia de San Pedro de la Nave en Zamora…); y tuvo continuidad en el reino de Asturias (Cruz de los Ángeles, cruz relicario donada en el 808 por el Rey de Asturias Alfonso II a la Catedral de Oviedo…) y en los condados de la Marca Hispánica, (emblema de la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona, monedas acuñadas por los condes de Urgel…)
Esa cruz, que fue lábaro de la reconquista, la llevaron después las velas de las carabelas de Colón y hoy es considerada el primer símbolo de España como nación.
PARA SABER MÁS
Historia general de la Orden de Nª Sª de la Merced Redención de cautivos : Tomo I... (1618.) - Remon, Alonso, 1542-1596