No paran de salirme al paso anuncios sobre la apnea del sueño. A mí, que lo que tengo es falta de sueño, que duermo tan poco que sería milagroso que desarrollase apnea de sueño. Pues nada, en mis páginas de música favoritas, en los foros por donde ando haciendo el gilipinchi, en las redes sociales que visito cada lustro… allí salen fotos de tipos y tipas con la boca abierta y los ojos cerrados, que dan tal repelús que no sé cómo esperan que la gente les haga click ahí.
Tengo amigos con apnea de sueño, eso sí (igual los superpoderes del algoritmo llegan a eso) pero lo arreglan con un aparatejo que conectan a la corriente y tiene una máscara para encerrar en ella el careto. Hemos ido de parranda viajera y parecen un alien cuando se ponen a dormir con eso enchufado, pero les ha cambiado la vida.
Servidor de apnea nada, pero parezco el fantasma de las navidades anteriores (y de las otras, y de las otras más) deambulando por la casa como alma en pena hasta que me entra el sueño. Y siempre acabo asomándome a la nevera, como si no fuese el abismo que es, para terminar picando algo y bebiendo algo a morro (que es como se debe beber a esas horas de la madrugada). Así me va. Me pongo a leer algo, lo más anestesiante posible, tipo Proust, pero solo consigo que me duela la cabeza.
Igual lo que debía hacer era entrar en esos enlaces de los anuncios de apnea de sueño y que sea lo que Dios quiera. Igual descubro una nueva dimensión de la idiocia humana (en consonancia con las ilustraciones que usan en su publicidad) y quedo tan atontado (aún más) que el sopor me vence. Siempre he sido muy partidario de que me venciese el sopor, incluso cuando convenía permanecer despierto, por una convicción interna de que, siendo la vida como es, no tiene nada de malo transitarla lo más anestesiado posible. Pero uno rara vez alcanza lo que anhela, cierto es que pocas veces anhelamos lo que nos es más necesario, por lo que deduzco que definitavente lo del sopor no era lo mío.
Y aquí me ven, contándoles mi vida (qué rayos le importa a nadie, si casi ni a mí me importa) por una tontería de anuncios de apnea. Insisto, puedo padecer de muchas cosas de las ni remotamente imagino que estoy padeciendo, pero de apnea de sueño es imposible. Por eso me escama que me ofrezca un "método japonés" para librarme de la apnea. Lo de japonés me trae a la mente dos métodos radicales: los kamikazes y el hara-kiri, no quiero ni imaginar de qué va el asunto este contra la apnea.
La cosa ya lleva un tiempo y me temo que vaya para largo, por lo que es yo, no pienso clicar en el enlace, no lo toco ni con un palo...