Qué risas y qué gozos con solo asomar la napia al corral de la pacheca que tienen montado. Como dice el antiguo comunista y sin embargo extraordinario columnista Raúl del Pozo esto se descompone. No lo veo yo tanto así, no la descomposición, que seguirá avanzando, sino que la frase signifique convocatoria de elecciones y fin, ni mucho menos. Ninguno de los partidos y partidas que forman la coalición de gobierno -pese a todos los espectáculos para ilusos que monten y montarán- van a romper un plato porque en ello les va la vida, su vida económica, digo, la inmensa mayoría tendría que ponerse a trabajar y es cuestión muy diferente a cómo se las están gastando a día de hoy mientras haya cuerda y no soga.
Pero. A la casa de snchz ha llamado el cabo del miedo. Le ha enviado una primera andanada de aviso. Los correveidiles que tiene snchz a su alrededor salieron todos en la actitud matona de agárrame que voy pero una vez finalizada la sesión de espectáculo no queda nada más que lo que hay: todo comentaban, todo hablaban... y dijo Ábalos -fumanchú de las cañerías del Gobierno-: me lo guardo. ¿Cuánto más hay? ¿De qué calibre? Sabemos que el presidente de la pájara no saldrá de ahí antes de las elecciones ni en cualquiera de las situaciones constitucionales imaginables, pero todo depende de la calidad de lo que guarda el hijo del banderillero, gloria tenga, el espada.
Otro asunto y éste esencial que juega en contra del titular de don Raúl del Pozo: de forma paralela al diario teatro de variedades se ha iniciado el cuento aquel del pastor mentiroso que alarmaba ¡que viene el lobo, que viene el lobo! y el lobo nunca aparecía... hasta que apareció. Veremos si el lobo ya está aquí, en medio de la plaza: es el lobo-salvación de pedro navaja el que ha entrado en capilla.
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¿Cómo se resuelven los procesos judiciales en vigor contra la desaparecida esposa, contra el a punto hermano y contra lo que pueda venir?
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¿Cómo se pondría fin a todos estos requerimientos de los juzgados, investigaciones de la UCO dirigida por jueces independientes, contra el posible procesamiento de su familia, el posible procesamiento del presidente, del fiscal general y de varios miembros del Gobierno y del partido?
Legalmente, por supuesto. Esto se resuelve con jueces, con leyes. Pero no con éstos ni con éstas: van a aprobar la ley que les quita a los jueces la instrucción de los asuntos, la Ley bolaña de Enjuiciamiento Criminal. El penúltimo peldaño que coloca la izquierda para implantar un estado de cosas en donde todo el sistema judicial se convierta en otro instrumento más del poder político, o sea. El Gobierno lleva atacando la Justicia independiente desde el minuto uno, con los organismos judiciales tomados por jueces de partido como Conde Pumpido y el Fiscal General, y le importa un dídimo acosar a los jueces -el juez Peinado recibe parte de la medicina completa que el partido le dio al catedrático y juez Marino Barbero, entre otros muchos- hasta llegar al final. Aquí está el final:
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¿Quién va a llevar la instrucción?
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El fiscal.
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¿Y de quién depende el fiscal?
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¡Pues eso!
La corrupción de la Ley. Es la Ley de Defensa de Sánchez que inaugura el derecho penal del amigo y el derecho penal de la familia. No sólo eso, esta Ley de Defensa de Sánchez permite al Gobierno eludir el control de la Justicia que ha venido caracterizando a las democracias desde la revolución americana que recoge Tocqueville, 1856, y lo que es más tétrico: el derecho penal de Partido. Suena a Vyshinski, suena a comunismo, suena a pura basura.
El ataque a la Justicia no termina ahí, la avalancha contra una justicia independiente es masiva con el fin de enterrar esa justicia que los tiene a los pies de los caballos: el Gobierno acaba de completar la solución a sus males judiciales con la modificación de la Ley de Enjuiciamiento para abrir una vía paralela, al margen, extraordinaria, para acceder a la carrera judicial. Repetimos: un acceso especial para ser juez controlado por el Gobierno. Se elimina o se aumenta el actual proceso y en su lugar o de forma paralela se pone en marcha un acceso discrecional, arbitrario, que arma una reforma legal para colar jueces afines, un acceso a juristas sin pasar por una oposición: PREGUNTEMOS A CUALQUIER VENEZOLANO CÓMO EMPEZÓ EL RÉGIMEN CHAVISTA. Si en la cabeza ya está instalada la podredumbre, hay que extenderla por todo el sistema judicial: es la construcción totalitaria de un sistema que estará compuesto por jueces de partido.
La sociedad civil debía estar en la calle o enviando cartas, firmas, manifestándose ante el Comité Europeo de Justicia si lo hay, que seguro que sí, señalando el proceso totalitario que está inaugurando esta pandilla antidemocrática: el psoe, sumar y restar, podemos, bloque, erc, bildu...: ni UE ni vonderleyen ni nada esperemos de ahí, a la calle. Es lo más peligroso que ha hecho la izquierda para cumplir con la sociedad totalitaria en la que nos quieren encerrar, la mayor amenaza para tirar abajo la separación de poderes, esa que todo el arco parlamentario del Gobierno nunca ha sabido lo que es, pero a la que tanto le gustaría haberse pasado por el forro tiempo ha: como nunca hasta hoy tienen la oportunidad.