Injusticias y personas que no las toleran

17 de decembro 2025

Alexander Vórtice destaca en este artículo la labor que realizan el arquitecto Mauro Lomba o el párroco de la parroquia de Virgen del Camino, Alberto Domínguez Munáiz, incesante combatiente de las injusticias

"La injusticia, allí donde se halle, es una amenaza

para la Justicia en su conjunto".

Matin Luther King

 

La trata de personas es una de las violaciones de derechos humanos más graves del siglo XXI, y afecta de forma desproporcionada a mujeres y niñas, especialmente a aquellas en situación de vulnerabilidad social o exclusión económica. Según el Informe Global sobre Trata de Personas 2024 de la ONU (UNODC), más de 202.000 víctimas fueron detectadas a nivel mundial, con un 61 % de mujeres y niñas y hasta un 92 % de los casos de explotación sexual involucrando a mujeres y niñas como víctimas principales.

En España, los datos oficiales del Resumen Estadístico 2024 del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) muestran que las fuerzas de seguridad liberaron a 1.794 víctimas de trata y explotación, de las cuales una gran mayoría eran mujeres, incluidas 32 menores.  La trata con fines de explotación sexual sigue siendo la forma más común, y se realizan miles de inspecciones en entornos de prostitución y centros de trabajo para detectar situaciones de riesgo. La exclusión social y la pobreza agravan la vulnerabilidad de las mujeres, que en España siguen siendo las más afectadas por la precariedad económica: 6,6 millones de mujeres están en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que las expone a redes de trata que se aprovechan de su falta de oportunidades o estatus migratorio.

De cara a 2025 y 2026, las tendencias globales muestran un incremento continuado en la detección de víctimas y la necesidad de mayor protección legal y social. Informes recientes de la Unión Europea indican un aumento de más del 20 % en el número de víctimas de trata registradas en la UE, con explotación laboral y sexual como los principales fines detectados. Además, se están impulsando nuevas medidas de apoyo a víctimas y líneas de ayuda paneuropeas, que buscan facilitar la denuncia y protección efectiva.

Sin embargo, la falta de legislación integral, la precariedad económica y la exclusión social continúan dejando a muchas mujeres en situaciones de riesgo. Para combatir la trata no basta con acciones policiales: es imprescindible un enfoque que integre políticas sociales, protección de derechos y apoyo a la inclusión económica de las mujeres más vulnerables.

Ahora, ante este tipo injusticias sangrantes que padece la sociedad, Cáritas Diocesana de Santiago, a través de su Interparroquial de Pontevedra, avanza en la construcción del Centro de Acogida e Inclusión Santa Ana, situado en la calle Joaquín Costa y destinado a mujeres en riesgo de exclusión social. La inversión es superior a los 450.000 euros y, con esto, se conseguirá un espacio familiar y seguro que servirá como transición hacia una vida autónoma y normalizada.

El edificio contará con ocho habitaciones, siete individuales y una doble adaptada para mujeres con discapacidad. Las zonas comunes estarán compuestas con cocina, salón-comedor y una sala para terapia y acompañamiento. Se intentará crear unas condiciones estables y necesarias para que las mujeres puedan recuperar su autonomía y conseguir, al fin, la tranquilidad de construir un proyecto de vida estable. Es necesario destacar la ayuda en este proyecto de personas de sobra conocidas por los pontevedreses, como son el arquitecto Mauro Lomba o el párroco de la parroquia de Virgen del Camino, Don Alberto Domínguez Munáiz, siendo este último un incesante combatiente de las injusticias, un sacerdote 2.0 que no duda en utilizar sus Redes Sociales personales y las de la Parroquia para dar visibilidad a todas esas personas que, hoy más que nunca, están atravesando problemas de todo tipo, sobre todo, económicos.

Debo reconocer que, mientras comenzaba a escribir este texto, recordé la manida muletilla de algunos políticos al expresar en los medios de comunicación y -sobre todo- en época de elecciones, "yo soy un servidor público". La verdad, no dudo que los políticos sean servidores públicos, es más, eso espero, sería lo mínimo por su parte. Pero, la verdad, al ver cómo se están presentando las cosas, y conociendo los alarmantes datos de pobreza de nuestro país, no estaría de más que estos políticos salieran a las calles alguna que otra noche con un par de termos de café con leche y un par de docenas de bocadillos para repartirlos entre esas personas que duermen a la intemperie: seres humanos como usted y como yo que no poseen nada a no ser la soledad, frío y hasta ganas de morirse. Hombres y mujeres que han perdido la esperanza a causa de un Sistema basado -hoy más que nunca- en las apariencias, el egoísmo extremo y el individualismo aterrador.

Así pues, mi más sincera admiración hacia aquellas personas que aportan una parte de su tiempo para ayudar a sus semejantes sin recibir nada a cambio; y a ustedes, estimados lectores, sólo recordarles esa frase que indica "por sus actos los conoceréis", no por los modales exquisitos y por la palabrería barata, de todo a un euro.

Por lo demás, feliz Navidad y buen año 2026.

Nota:

Cáritas invita a sumarse a este proyecto a través de donativos puntuales en las siguientes cuentas, indicando como finalidad «CAMPAÑA CÁRITAS STA ANA»:

-Caixabank (BIZUM 38188)

-Banco Santander (ES75 0049 5557 6221 1601 6125)

-Abanca (ES85 2080 5401 5930 4016 6835)

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