Ventana indiscreta: Confrontar

26 de marzo 2026

Merece la pena en estos momentos en los que priman los hechos alternativos, la ley del más fuerte, del que más ruido hace, discrepar, debatir, plantear controversias… Pues, yo creo que sí

Empezaron a alzar la voz al visualizar en los créditos de la televisión la decisión del gobierno español de proceder al confinamiento preventivo de gallinas camperas y de autoconsumo para evitar el contagio del grupo aviar. Nosotros sentados en la misma mesa para no perder las buenas costumbres de los encuentros mensuales, intentando no escuchar. Su conversación sube de tono, que sí estos comunistas, que sí perro Sánchez. ¡me van a decir a mí que tengo que hacer con mis gallinas”.

Sí, lo reconozco, estuve a punto de levantar la mano y pedir la palabra o intervenir de forma pausada en la “tertulia” pero el camarero me distrajo con la llegada del segundo plato. Estamos a lo que estamos, comer, descansar un poquito, después más tarde un paseo al lado del mar que los días están acompañando.

Hay personas que viven en una confrontación permanente, es viernes vamos al mercado, al regreso tomamos un café, en la mesa de al lado la polémica gira sobre los therian, persona que se identifica profundamente con un animal no humano, el argumento que utilizan es que cualquiera puede elegir ser lo que ser y como ser.

Hoy no puedo quedarme callado, en esta ciudad todos nos conocemos e intento con educación contrastar sus planteamientos.

  • Nosotros: “lo de los therian es una cosa residual, no se puede generalizar, los videos que se ven son tiktokers que quieren protagonismo”. Generalizar lo anecdótico implica convertir algo aislado en una cuestión universal.
  • Ellos: “Más de lo mismo, que sí trans, que sí queer, que sí bisexual. Un hombre es un hombre, una mujer es una mujer y no puede ser que un hombre que crea sentirse mujer tenga más derechos que un hombre. Y, el colmo, tú lo sabes que trabajas dónde trabajas aquel penado que cambió de sexo para evitar ser juzgado por violencia machista.
  • Nosotros: “Eso sería un fraude de ley, sí lo he leído, pero hay que analizar el caso en detalle para sacar conclusiones”.
  • Ellos: “lo de siempre, justificar lo injustificable, los de la cultura woke sois así”.

Merece la pena en estos momentos en los que priman los hechos alternativos, la ley del más fuerte, del que más ruido hace, discrepar, debatir, plantear controversias… Pues, yo creo que sí, ahora es más necesario que nunca, desde el respeto, buscando comprender a los que visualizan hechos y situaciones con otras perspectivas. En definitiva, escuchar lo que el otro dice e intentar ponernos en su lugar.