Tenemos que plantearnos —llevamos haciéndolo muchos lustros— que es necesario dar el paso de empezar a habitar el sistema solar. El resto solar. Tendremos que empezar por la Luna.
Desde hace décadas, ya se sabe que debemos dar el siguiente paso, de y para la humanidad: crear pequeñas colonias en el espacio. En la Luna, por ejemplo. Ya se ha aprobado una próxima colonia lunar, Moon Base. Es un proyecto que lleva muchos lustros entre nosotros. Se han hecho muchos planes y se han probado ya muchas ideas, bocetos, esbozos, proyectos a nivel mental o experimental.
El ser humano, nuestra especie, dicen, que desde que salimos de África, hace ciento cincuenta mil años —van cambiando las cifras según cada década—, ha ido pasando de un ambiente a otro, de un continente a otro. Mientras tanto, hemos inventado o descubierto nuevos conceptos y nuevas prácticas, unas mejores que otras. Ahora, ya toca dar el salto a una primera pequeña aldea en el espacio. Será en la Luna; es lo más lógico y racional. Quizás solo la habiten al principio unas decenas de personas, y éstas solo podrán estar unos meses, porque todavía no se han resuelto muchos problemas de salud. Pero este paso es inevitable…
Espero que, desde el punto de vista político, se llegue a un acuerdo para que sea la ONU, digamos, la propietaria de esa tierra. Es decir, que todo el planeta sea propietario del suelo lunar, y no un Estado u otro del actual o futuro planeta Tierra. Creo que sería un gran adelanto político y para la humanidad. Y que, si alguna persona, entidad o sistema quiere, por ejemplo, disponer de un trozo de terreno para una aldea lunar, o realizar una prospección mineralógica, sea la ONU, ese organismo internacional, quien dé el permiso. Y, sin ese permiso, no se pueda realizar esa contribución, industria, prospección o habitabilidad.
No sé si tendré aún tiempo y vida para ver el primer viaje humano a Marte, de ida y vuelta. No sé si tendré vida y tiempo para ver la primera aldea lunar, con unas veinte personas viviendo varios meses, pero deseo que esa primera aldea siga y continúe habitada. Algo así como cuando los griegos y fenicios y otros pueblos fundaron ciudades y colonias alrededor del Mediterráneo.
A veces me he preguntado, y alguna vez creo haberlo escrito: ¿cuando alguien, viviendo en la Luna algunas semanas o meses, o viajando a Marte durante unos meses, tenga un cierto tiempo de descanso y necesite leer, qué libros de literatura leerá, qué obras de arte le gustará ver, pensar o sentir…?
Creo que en esos momentos, o en esa situación, la ingeniería informática, en todas sus dimensiones, habrá dado un salto cualitativo que quizás todavía no seamos capaces de intuir. Creo que en veinte o treinta años, esta realidad humana, la informática, dará saltos cualitativos que aún no podemos imaginar. En fin, los sistemas informáticos no solo crearán literatura, sino también arte y todas las artes… También tendrán acceso a los cientos de millones de documentos y libros que existan en la Tierra hechos por humanos biológicos… En fin, el mundo cambiará… Cuando estoy en la puerta de un colegio esperando que mi descendiente pequeño entre, me pregunto qué verá de cambios en este siglo. Porque espero y deseo que llegue a 2100 y aún lo vea… Cuántos cambios verá y percibirá. Muchos no serán conscientes, porque se irán produciendo poco a poco…
¿Qué nombre pondrán a la primera “estación” o aldea lunar habitada, o con la intención de ser habitada ya permanentemente, y, si es posible, siga creciendo en número de habitantes? ¿Qué nombre habría que ponerle? ¿“La esperanza lunar” o “la esperanza de la humanidad”?
Espero que se aplique en la propiedad de la Luna un criterio similar al que rige en la Antártida. Es decir, en teoría, no pertenece a ningún Estado, si mi información es correcta, sino que es de la humanidad. Espero que en la Luna se aplique ese principio, y se vaya creando ya un sistema jurídico de aplicación, no solo en el satélite lunar, sino interplanetario. Porque esto, supongo y suponemos, será el principio de que la humanidad se extienda, primero por el sistema solar y quizá, dentro de mil años, se piense y se elaboren planes para viajar a la estrella más cercana, que suponemos que también tendrá planetas…
En medio, y al lado, también está la cuestión: ¿existieron seres vivientes en el sistema solar, al menos microorganismos? Parece que tiene contestación afirmativa. Pero, ¿existirán civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia? Esta cuestión, como la espada de Damocles, está sobre nuestras cabezas. La mayoría desea que existan, pero también la mayoría teme que existan, porque no sabemos cómo nos tratarán a nosotros, que suponemos seremos la parte más inculta y menos desarrollada, biológica, psicológica, material, científica o espiritualmente…
Escribo este artículo para ese habitante, que en una tarde de descanso, viajando hacia Marte, o instalado en la Luna, quiera leer algo… Quizá encuentre este artículo y sonría al ver lo que pensábamos de su situación, la ingenuidad propia de este escribiente… cuando imaginariamente este escrito vaya a ser leído dentro de cincuenta o cien años…
https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ © jmm caminero (27 marzo 2026 cr).