Tòcala otra vez, Sam

11 de xuño 2025

Esta maravillosa tocata y fuga es la que con gran gallardía ha protagonizado nuestra presidenta Ayuso en la reciente Conferencia. Un honor. Ella ha hablado en nombre de todos los hablantes tachados por las lenguas políticas

Mucho tiempo ha, en un número del irreverente Víbora publicábase un tebeo que resumía la película. Las viñetas reflejaban el a esas horas solitario bar, las mesas vacías, mientras en una esquina se encontraba Sam al piano y en la mesa de al lado Rick tomándose un whisky. Se suceden las viñetas sin que ocurra nada con las notas de El tiempo pasa como único diálogo. Se ve aparecer una mujer, entra bamboleándose y se acerca a los dos, coge el vaso de Rick, se mea en él, lo vuelve a poner en el sitio, se da la vuelta y se va mientras siguen sonando los acordes del pianista en el vacío salón.

Esta maravillosa tocata y fuga es la que con gran gallardía ha protagonizado nuestra presidenta Ayuso en la reciente Conferencia. Un honor. Ella ha hablado en nombre de todos los hablantes tachados por las lenguas políticas. Con la condescendencia de todos los que debían defenderla han puesto nuestra lengua al nivel de un idioma extranjero confinado en la irrelevancia académica y en la fobia mitológica. Hasta el rabo de la boina. Mientras el español no niega ninguna otra lengua y es la que posibilita lo común, la igualdad y la independencia ciudadana, el español es lengua absolutamente ajena a toda la baba étnica, racial, que pueblan esas lenguas políticas impuestas desde el poder. El español es patrimonio común de sus hablantes y de los que la aprenden y no está sujeta, no está bajo la férula de nadie, no tiene esa vastísima organización ideológica, educativa y presupuestaria detrás. Quiénes sí las tienen son las lenguas políticas que expropian el dominio académico del español a través del catálogo inagotable de la imposición totalitaria.

Este fin de semana se acaba de celebrar un congreso político, el primer congreso de una formación de izquierdas antinacionalista que pretende cuestionar sin complejos las autonomías. ¡Aleluya! Izquierda Española es la primera formación de izquierdas en la historia democrática española que cuestiona el Estado de las Autonomías como disfuncional e inservible y que aboga por una decidida posición recentralizadora con el fin de crear instituciones sólidas, servicios públicos de calidad y un Estado social fuerte. Al margen de las divergencias entre una sociedad abierta capitalista basada en el empleo, el ahorro y la inversión, y una socialdemocracia basada en los impuestos, el gasto y en lo público, ahora ya solo falta que el cuerpo político que constituye el centro derecha defienda tanto los principios más elementales de la sociedad democrática como a sus votantes, y esto no supone otra cosa más que el enfrentamiento ideológico con las sectas del nacionalismo y sus monsergas identitarias más próximas al totalitarismo que a otra cosa, y obrar en consecuencia. Lo que ha hecho la presidenta Ayuso, una radical formulación del problema de la verdad que ha llenado de alegría a tantos españoles.