Mientras el problema de la vivienda aprieta en toda España, con precios disparados y una oferta claramente insuficiente, Pontevedra vivió en 2025 un importante impulso en la creación de viviendas, en especial, las de protección púbública. Todo ello en un contexto nacional marcado por una crisis estructural en la que faltan viviendas, la construcción avanza con dificultad y el acceso a un hogar se complica, sobre todo para los jóvenes y las familias con ingresos medios.
A nivel estatal, la escasez de vivienda empuja al alza tanto los precios de compra como los del alquiler y tiene un fuerte impacto social. Solo el 19% de los jóvenes logra acceder a una vivienda, mientras que muchas familias destinan ya más del 40% de sus ingresos a pagarla. Las medidas públicas, como el control de precios en zonas tensionadas o el nuevo registro de viviendas turísticas, buscan contener esta presión, aunque su eficacia sigue siendo objeto de debate entre expertos.
En Pontevedra ciudad, sin embargo, 2025 ha sido un año especialmente intenso en materia de vivienda. La Xunta de Galicia, en colaboración con el Concello, ha impulsado una inversión histórica y una ambiciosa liberación de suelo para vivienda protegida.
En este tema, ha habido sintonía entre la Xunta y el Concello. El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, llegó a calificar públicamente a la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue,como su "conselleira favorita".
El barrio de Valdecorvos se ha consolidado como el gran epicentro de la vivienda pública en la ciudad. En junio se celebró el sorteo de 74 viviendas de promoción pública (VPP), de las cuales la mitad se reservaron para menores de 36 años en régimen de alquiler accesible.
A esta actuación se suman nuevos proyectos: en julio, la Xunta licitó por 9,3 millones de euros un edificio de 56 viviendas y, en noviembre, abrió el proceso para construir otras 48, con un presupuesto de 7,6 millones.
La colaboración institucional ha permitido, además, la cesión de máis parcelas municipales en Valdecorvos, Ernestina Otero y As Devesas, donde se levantarán 118 nuevas viviendas públicas. Todo este paquete forma parte de una inversión global de 28 millones de euros reservada por la Consellería de Vivenda para Pontevedra en el periodo 2025-2026.
Fuera de Valdecorvos, Tafisa y As Devesas se han convertido en los nuevos focos de expansión. En la zona de la Rúa Ernestina Otero, la Xunta confirmó la construcción de 53 viviendas públicas y avanzó en 2025 en la redacción del proyecto, con vistas a iniciar las obras a corto plazo.
Paralelamente, se dio luz verde a un gran edificio privado de 132 viviendas que completa la transformación del antiguo recinto industrial de Tafisa. En As Devesas, en la zona de Mourente, se proyecta un bloque de 11 viviendas públicas que se integra en el mismo acuerdo marco entre Xunta y Concello.
Más allá de estos desarrollos a corto y medio plazo, el gran proyecto estratégico es San Mauro, la mayor reserva de suelo residencial de la ciudad. En agosto de 2025, la Xunta aprobó la delimitación del ámbito, declarado de interés autonómico, que permitirá construir hasta 2.040 viviendas en un horizonte de unos 12 años.
El 80% de ellas estarán sujetas a algún régimen de protección pública. Durante este año se ha avanzado en la redacción del Proyecto de Interés Autonómico, una herramienta que agiliza la tramitación urbanística, aunque el Concello ha pedido ajustes para compatibilizar el desarrollo futuro de la sede de emergencias. Las primeras obras no se prevén antes de 2028.
Al cierre de 2025, el precio medio de la vivienda en Pontevedra se situó en torno a los 1.321 euros por metro cuadrado. Una cifra moderada en comparación con grandes ciudades, pero que refuerza la importancia de las políticas públicas desplegadas este año para garantizar que el acceso a la vivienda no se convierta en un privilegio, sino en un derecho real para la ciudadanía.