Duele

13 de agosto 2025

Quienes tenemos en casa perros que han sufrido maltrato, niños con autismo, familiares con hiperacusia o migrañas; alguien a quien no podemos proteger del ruido de la pirotecnia, la noche de fiesta se nos atraganta

Cierro las ventanas dobles de la casa y miro a mi perro con el corazón encogido. Este año nos ha tocado pasar el día de La Peregrina en la antigua casa familiar. En pleno centro.

Cierro las ventanas en una noche calurosa de agosto, en lugar de dejarlas abiertas para que la casa se refresque. Bajo también las persianas y cierro las puertas.

He dado a Chapito un calmante. Aún así, observa extrañado este cambio en la rutina antes de irme a dormir. Pero confía en mí. Y a mí, esa confianza vuelve a encogerme el corazón.

Quienes tenemos en casa perros que han sufrido maltrato, niños con autismo, familiares con hiperacusia o migrañas; alguien a quien no podemos proteger del ruido de la pirotecnia, la noche de fiesta se nos atraganta.

He sido niña de la carroza, de la Batalla de Flores, he asistido a ofrendas y bailes y sin motivo concreto, entro a veces en el santuario.

Mi tía, la hermana de mi madre tenía una entrañable amistad con Marucha, la "guardiana del templo" que ahora todos conocen un poco más gracias al articulo de P.V. Poco se ha hablado de ella para lo que merece. Ojalá siga con nosotros hasta cumplir al menos los cien años.

He celebrado todo en Peregrinas salvo las corridas de toros.

Un día, mi vida se cruzó con la de Nora, una perra podenca, perdigoneada desde la cabeza hasta las patas, a la que el ruido pirotécnico provocaba ataques de pánico. Eran tan intensos que me hacían temer que después de todo lo que había superado, iba a morirse de la manera más absurda, por un síncope, en su casa, la que debería haber sido su refugio todos los días del año.

Vièndola sufrir empecé a crearme una conciencia más allá de que me gustase participar en las fiestas de la ciudad.

Con los años, esa conciencia ha ido aumentando, conociendo historias como la de Vanessa, cuyo autismo la hace hipersensible a los ruidos y que ahora, que se comunica mucho mejor, se lleva la mano al oído y dice que duele. Le duele porque su cerebro procesa de una forma tan intensa que no soporta el ruido fuerte.

Tampoco lo soportan muchos niños pequeños sin divergencias, simplemente porque está demasiado alto incluso para un oído considerado normal.

A mí también me duele este sufrimiento innecesario en un día que debería ser bonito para todos sin excepción.

¿ En nombre de qué hemos decidido que la diversión de la mayoría compensa el sufrimiento de los que no pertenecen a ella? ¿ Por qué, habiendo una alternativa para suprimir el ruido, solamente haciendo un espectáculo lumínico, elegimos seguir infringiendo daño innecesariamente?

Se nos llena la boca hablando de inclusión escolar para niños con neurodivergencia y cuando llegan las vacaciones llenamos las calles de ruido.

Se nos llena la boca fomentando la adopción de perros de los refugios para exponerlos una vez que alguien los adopta, a un nivel de stress en la calle con el que no están preparados para lidiar.

Las familias responsables lo pasan tan mal como los animales,e incluso algunas deciden, haciendo un esfuerzo ,cambiar su vivienda en la ciudad por una en las afueras para aliviar el sufrimiento del perro.

Las familias irresponsables, los abandonan de nuevo, porque no están dispuestas a lidiar con un problema del que no eran conscientes y que les complica la vida.

Esa es la realidad de muchos perros de caza en entorno urbano: Son abandonados primero por el cazador y luego por su adoptante.

Porque no son sólo los fuegos de La Peregrina. El nivel de ruido que tenemos que tolerar a diario, incluso en ciudades pequeñas como la nuestra, alcanza niveles de contaminación acústica.

Son hábitos tan arraigados que no nos damos cuenta de lo que pueden llegar a molestar: echar la basura al contenedor todos los días dejando caer la tapa de golpe, o que él vidrio tenga que caer por otro contenedor con el estruendo de una bomba debajo de las ventanas de las casas.

¿ No sé pueden mejorar estos recipientes que llevan siendo los mismos desde que salieron al mercado?

No podemos presumir de modelo de ciudad europea del siglo XXI cuando en las Fiestas Grandes, dos de los mayores atractivos son tan irrespetuosos con el medio ambiente y los animales como las corridas de toros y el ruido espantoso de la pirotecnia. Brutalidad en estado puro.

Una ciudad que vuelve a la Edad Media antes de recrearla en la Feria Franca. Italia o la República Checa ya celebran hace años fiestas sin ruido. Las aves que anidan en los márgenes del río Moldavia, lo agradecen.

Pero a un pontevedrés que va de peñas, calimocho en mano, qué carallo le van a importar los pájaros de Moldavia si no le importan los de las Marismas de Alba.

Hasta que la Naturaleza, con otra pandemia, con el calentamiento global o con algún otro fenómeno provocado por la mano torpe del humano, vuelva a pasarnos factura y lo encierre en su casa, va a seguir en su salsa. Él y tantos otros dejarán como legado al planeta las toneladas de basura y plástico que el personal de limpieza tienen que retirar todos los años después de una noche de Peñas.

- Una Peregrina sin calles llenas de basura al día siguiente, sin toros muertos en una plaza y sin fuegos que hacen temblar la casa, hoy por hoy, agosto de 2025, no es una fiesta.

- Menudo coñazo de aguafiestas los ecologistas de los cojones , pensará este tipo de fiestero ,después de vomitar o mientras hace pis en una esquina. Putos amargados.

- Sí la Peregrina es un día, mujer- dirá. Tienes todo el año para haberte acostumbrado ya al ruido de todos los días que pareces la princesita del guisante.

- Las ciudades tienen que ser ruidosas y contaminantes que para eso son ciudades, pedazo de cateta. Vete a un pueblo.

- ¿ Qué más os da drogar a los perros ese día si total vamos todos puestos de algo?

- Y autistas, autistas ¿ cuántos hay en Pontevedra? ¿ Cuatro ? Deja de rayarte tanto y disfruta, ¡coño!

- Cómo se nota que estás aburrida que no tienes otra cosa que hacer que escribir sobre lo ruidosa que es Pontevedra.

- Si Pontevedra está de moda, que no cabemos por las calles de lo que ha crecido el turismo ¿ O no te has enterado que hasta la carta del Savoy está en Inglés ? ¡Qué nos conocen hasta en Hong Kong! El camino de Santiago pontevedrés está petado. Ruedan series de Netflix sobre zombies en Pontevedra, tía.

- Y tú aquí quejándote por qué se te puede morir un puto perro o a una niña autista le duele la cabeza. Le duele, le duele. También me va a doler a mí mañana y no me quejo tanto, que a los que tenéis la piel tan fina todo os molesta.

Y va a tener razón, con resaca y todo.

Que aquí esto no cambia ni con calor extremo, ni con apagones.

Sí me dicen que la nueva normalidad iba a ser así, o sea lo mismo de antes pero con más gente y más calor, igual habría pedido permiso al gobierno para quedarme confinada.

Pero como hay que convivir, pues salgo.

Con miedo y asco, como en Las Vegas, pero salgo. Y saco al perro para que se acostumbre a lo que hay.

- Puto perro de los cojones, llenando las calles de mierda. Si te preocupases por la gente en vez de andar haciendo el monas..

- Y si a los autistas les duelen los oídos que los droguen ,que es un día...

¿Qué haría yo, si el del calimocho no me hubiese enseñado la realidad de la vida?

Aburrirme.