Cristóbal Colón intentó convencer al rey portugués para que financiara un viaje alternativo que, según él, sería aún más corto: navegar el océano Atlántico hacia el oeste para llegar al Este y las Indias. Esta teoría se basó en los estudios del astrónomo, matemático y cosmógrafo florentino Paolo del Pozzo Toscanelli. Sin embargo, la Corona portuguesa prefirió continuar con su plan, considerado más seguro, de rodear África. Esto, en lugar de arriesgarse con una idea que dependía de la esfericidad de la Tierra, un concepto que, aunque relativamente aceptado entre los intelectuales de la época, no era unánime.
Tras no obtener éxito con los portugueses, Colón intentó convencer a la Corona española, recientemente unificada por el matrimonio de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Después de años de negociación, logró persuadir a los monarcas españoles en 1492. Ese mismo año, partió hacia el oeste y llegó a las islas que Colón creía que formaban parte de las Indias. De hecho, denominó a los nativos de estas tierras «indios» e informó haber encontrado árboles de «canela», aunque, lamentablemente, su sabor no coincidía con el conocido en Europa. No fue sino hasta los viajes de Américo Vespucio, a partir de 1497, que se identificó que este conjunto de tierras no pertenecía a Asia, sino que constituía un nuevo continente, el cual fue llamado América en su honor.
Mientras tanto, los portugueses continuaron tratando de llegar a la India por la ruta que bordeaba África, hasta que, en 1498, Vasco da Gama finalmente hizo el viaje anhelado. En esta primera expedición de Vasco da Gama a la India en nombre de la Corona portuguesa, en la que llegó con la frase «Vinimos a buscar cristianos y especias», el beneficio estimado fue del 6.000%.
Quien también llegó a la India fue Pedro Álvares Cabral, en septiembre de 1500. En India, Pedro Álvares Cabral construyó un puesto comercial para el comercio de especias en la ciudad de Calicut. Sin embargo, la población local se resistió, saqueó la fábrica y mató a docenas de portugueses,. En 1502 y 1503, Vasco da Gama regresó a la India, esta vez con buques de guerra, destruyendo buques comerciales árabes e instalando nuevos puestos comerciales portugueses.
Una vez contextualizados en la época, es crucial señalar el verdadero propósito del viaje de Colón: llegar a las Indias por una ruta más corta, con el objetivo de controlar el mercado de las especias y asegurar que estas llegaran a Europa en el menor tiempo posible. Por lo tanto, el viaje de Colón no estaba motivado por la búsqueda de las diez tribus de Israel ni de los levitas. Tampoco se trataba de una expedición en busca del tesoro de los Templarios, como algunos autores sugieren, quienes especulan que este tesoro fue transportado a América, ya que se cree que los Templarios conocían y habían estado en América antes que Colón.
Supongamos que Colón era Templario. La Orden de Cristo en Portugal era muy importante y tenía mucha influencia cercana a la Corona, eran considerados los herederos de los templarios, los cuales habían tenido mucha influencia en Portugal. Entonces de ser así ¿Por qué el Rey portugués no financió su empresa? Tendría que saber primero que Colón era Templario, segundo, Colón debería de contar con el apoyo de la Orden de Cristo…
Todo esto nos lleva a pensar que el verdadero objetivo de Colón al emprender su viaje era, principalmente, negociar con las especias antes que cualquier otro país europeo. Además, buscaba encontrar oro y perlas, tal como Marco Polo describió en sus viajes por Cipango, Catay y las Molucas, aventuras que Colón había leído con gran avidez.
Una teoría alternativa sugiere que Cristóbal Colón se basó en ciertos mapas, como el de Cerques, o en información proporcionada por un náufrago llegado a Porto Santo, o incluso en el conocimiento del secreto templario o del náufrago Sánchez de Huelva, para obtener la ayuda necesaria para su empresa. Sin embargo, esta perspectiva tiende a subestimar los conocimientos marítimos de Colón, los cuales fueron adquiridos a través de su propia experiencia, estudio y observación.
Tal y como nos dice Fernández de Oviedo, que vivió sus años de trabajo y de triunfo, «su primer viaje dejará dicho mucho de su gran capacidad en el mar, fue quien enseño a los marineros a navegar con instrumentos, conocía astronomía, que en esa época era la cosmografía, matemáticas, trigonometría y geometría, en lo social se codeó con la nobleza de Portugal y de España, su comportamiento era el de una persona fina y educada, en los menesteres de la alta sociedad era muy leído en autores clásicos, tanto filósofos, como científicos, en sus libros escribía notas marginales dando a conocer sus opiniones y su pensar acerca del tema tratado en él».
Fuentes: Rodrigo Braga y Juan Eslava Galán